La estructura literaria. Conócela mejor.

Estructura literaria

Cualquier obra literaria tiene un significado propio y conforma por sí sola una unidad artística y lingüística. Ésta unidad tiene, inevitablemente, una estructura, y ésta a su vez, se puede dividir en diferentes planos. Estos son los dos planos de la estructura:

El plano lingüístico:

El plano lingüistico se divide en tres apartados:

El apartado fonético es donde se sitúa todo lo relacionado con la sonoridad del lenguaje, los fonemas y los diferentes recursos literarios, como el ritmo, la métrica o la rima. Este uso es útil para la poesía.
Aunque tanto la prosa como la poesía comparten uso de figuras literarias a nivel fónico, como pueden ser: la aliteración, que es la repetición de sonidos similares, las onomatopeyas, que imitan sonidos reales; y la paronomasia, que utiliza las semejanzas fonéticas.

El apartado morfosintáctico tiene relación con las diferentes combinaciones de palabras (sustantivos, verbos, adjetivos) y su uso dentro de las oraciones.

Dependiendo de cómo usemos las categorías gramaticales tendremos un estilo nominal o verbal.

  • Tendremos un estilo nominal cuando prepondera los elementos del sintagma nominal, esto es, sustantivos y adjetivos. Este estilo, produce un ritmo lento en la narrativa, aunque, si es el adjetivo el que predomina por razones descriptivas, esto puede crear un efecto de belleza plástica.
  • Por el contrario, el estilo verbal es cuando los elementos pertenecientes al sintagma verbal (adverbios y verbos) son más abundantes, este estilo es ágil y dinámico.

El tipo de oración dependerá de la complejidad de la misma. Las oraciones simples, son sencillas y claras, mientras que el uso de subordinadas, es frecuente en textos más elaborados y complejos.

A nivel morfosintáctico, de las numerosas figuras literarias que existen, podemos destacar como las más frecuentemente usadas: el hipérbaton, la alteración del orden lógico de la oración; el epíteto, recurso en el que se le da un uso especial al adjetivo; paralelismo, repetición de estructuras en acciones diferentes en la narración, el pleonasmo, añadir enfáticamente a una oración más palabras de la necesarias para, con el fin de embellecer o añadir expresividad; la elipsis, supresión de elementos de la frase; y la asíndeton, supresión de las conjunciones.

El apartado semántico. El vocabulario escogido y el valor significativo que aportan a la obra, son lo que lo conforman el plano de esta estructura. Esto es la frecuencia con la que se usan determinadas palabras, no por su categoría gramatical, sino por su significado, esto determina qué tipo de mensaje quiere expresar el autor. Los vulgarismos, palabras sin prestigio social, cultismo, palabras eruditas, los arcaísmos, vocablos en desuso, el neologismo, palabras de uso reciente. En el nivel semántico existen diferentes figuras literarias, como pueden ser:

  • Ironía: dar a entender lo contrario de lo que se está diciendo.
  • Hipérbole: exageración desmesurada.
  • Personificación o prosopopeya: atribución de cualidades humanas a seres no humanos.
  • Juego de palabras: usar un doble sentido de la oración usando una confusión semántica.
  • Paradoja: expresión que aparentemente se contradice.
    La metáfora, cambiar una palabra por otra, dándole un valor figurado a esta.
  • Metonímia: sustituir una palabra por otra, por cuestiones de proximidad semántica.

El segundo plano de la estructura, es el relacionado con el contenido.

El contenido:

El contenido de la obra, no solo es de qué trata la historia, sino también cómo se organiza ésta.

Sobre de qué trata la obra, es la idea que el autor ha querido trasmitirnos. Suelen ser ideas recurrentes en la tradición literaria, más contemporáneas, constituyéndose así como una crónica de la época. Normalmente, una obra no solo transmite una idea, sino que se suele revestirse de otros motivos que enriquecen el argumento principal. Estas sub-tramas, se ajustan a la época en la que trascurre la obra, la cultura de sus personajes y el género literario al que pertenecen, y algunas han terminado conformándose como tópicos.

La parte referente a cómo se organiza el contenido, se puede dividir en dos niveles: estructura externa y estructura interna.

La estructura externa o patente.

Es la forma en la que se organiza formalmente el contenido, pueden ser capítulos, actos, partes, etc. O un poema puede estar compuesto por un número de estrofas o versos determinados.

La estructura interna o latente.

Es cómo organizamos el contenido narrativo de la obra. Por ejemplo, la estructura más empleada es: planteamiento, nudo y desenlace.

En un próximo post, para ayudarte a publicar tu libro, vamos a profundizar en los diferentes tipos de estructuras.